sábado, 6 de febrero de 2010

Carpe Diem

“Carpe diem"
Crisanto Gregorio León

Cada día tiene su propio afán, su esencial contenido y por ello es determinante cosecharlo responsablemente. “Carpe diem” significa no desperdiciar el tiempo diario en trivialidades o en conductas perniciosas.
Que las actividades de cada día sean fructíferas, invirtiendo el tiempo en cosas provechosas para el crecimiento personal, conquistando su máximo beneficio desde el amanecer al ocaso.
La expresión “Carpe diem" atiende a no malgastar el tiempo, a no dejarlo pasar sin hacer nada o haciendo cosas fútiles e infecundas.
Cosechar el día, envuelve para cada cual asumir de manera juiciosa y reflexiva lo que le atañe hacer desde el rol a desempeñar, y aunque parezca contradictorio disfrutar del tiempo libre o del ocio sin intoxicar su cuerpo, su mente, su alma y sin malograr o arriesgar su futuro.
Para los jóvenes o las jóvenes “Carpe diem" es cruzar las etapas de su vida según se van presentando, fase a fase; sin saltarse los tiempos, y aprovechar cada ciclo conforme su mejor rostro, para no autodestruirse. Es cuidar la edad de la juventud, haciendo de su fuerza y su belleza el trampolín para el futuro y no como quien es obligado a caminar sobre una tabla de piratas para morir en aguas contaminadas por tiburones.
La juventud merece el mejor de los cuidados y no tratarla como si fuera eterna y hecha de hierro, hay que nutrirla cosechando lo mejor de cada día. “Carpe diem”, es no llevar una existencia inútil, pero tampoco una vida con excesos.
El quid de cosechar el día, en cada instante de juventud, es dotar a la mente y al cuerpo de los mejores insumos, es no tomar la vida a “lo loco”, de manera irreflexiva, ni derrocharla.
“Carpe diem”, es una invitación a aprovisionarse de lo mejor de cada día, para no arribar a un futuro incierto.
El cuento de la Cigarra y de la Hormiga, ilustra una actitud “Carpe diem”, donde cada uno debe aprender a responder de su propia conducta; además de una moraleja sobre lo que los jóvenes deben hacer con sus vidas. Cuidar su cuerpo y cultivar el intelecto previendo el futuro.
Época de superación, período para estudiar, momento para evolucionar y no de involucionar, faceta de sana diversión y lapso para aprender a ser una persona sensata; eso significa gozar de la juventud en el espíritu del “Carpe diem”, por haber cosechado cada día con responsabilidad.


Abogado
crisantogleon@gmail.com.

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