lunes, 27 de febrero de 2017

It is well born, be grateful

It is well born, be grateful
Crisanto Gregorio León

There are so many situations where we find ourselves with an ungrateful heart, whose training for hostility and contempt for those who do them a favor leaves us upset and astonished.
                There is a behavior of the cats by which they throw sand and hide their excreta. So there are people who, to the goodness they receive from others, do not appreciate it, but give it a handicap as if it were excreta of cats, ingenuándlos them to ground the good deeds they receive from other human beings.
                Never a heart trained to disagree, will value you nor appreciate with appreciation or recognition, what your haughty pride does not allow you to appreciate. And argue the ungrateful, if it had not been you, another would have been But it is the case that was not another person who did you the favor, But to ignore the favor, so respond.
With perverse logic they destroy all argumentation that could mean to have received tangibly and evidently one favor or many of another person. These are people who think they deserve the favors of others, that others are bound to them, but they will never remember in their minds and in their hearts what they received from them. And if they gave something in return, they did it without desire, without purity of heart. Or they never did anything useful for their benefactor and in spite of it always they received favors.
                Ungrateful people make fun of the good heart of those who have served them, when they required it even with urgent need, perhaps even saved them, were the precise help at the right moment; But ungrateful hearts, become accommodatingly forgetful. A kind of selective amnesia lets them see their satirical heart, to trample on their benefactor.
                There are many stratagems of those who take advantage of Christian love and the good heart of others. They may even argue that they did not receive any favor because the person who helped them had to do it for themselves. And thus, they leave the soul of those who, in a gesture of brotherhood and Christian love, have helped those who believed that they would at least respect him.
                It is like the driver who carries a person in his vehicle and this one says not to thank him, ah well that you had to go through there. Or who lines up for hours to buy a product that he does not need, but to give it to another and this one says, oh well but you were going to queue for yourself. Or who invites someone to eat and the guest says, ah but what you spent was on you because in me it was only half the price. Or another case, like someone waiting for hours to another person to take it home safely and this can not wait a few minutes but get angry.
                It is like someone who has watched for years for another person, for his food, his safety, his studies and even his clothes, receiving in return abhorrence, because what he did even without being obliged was not costly or costly enough for the perverse heart of The ungrateful person.
Blessed are those who give without remembering and blessed those who receive without forgetting. Mother Teresa of Calcutta said.
But to the ungrateful heart we must remember for all eternity its haughtiness, its envy and its lack of humility. The grace of God draws near to the humble and departs from the proud. James 4: 6.

lawyer

crissantogleon@gmail.com

martes, 17 de enero de 2017

¡Cuando te mueras!

¡Cuando te mueras!
Crisanto Gregorio León

                Cuando te mueras  ¿que encontrarás al otro lado?, te esperan los premios por las hazañas que hiciste en vida. El camino será de rosas o de flores de carroña. ¿Morirás con una sonrisa en el rostro por la alegría de ver al Nazareno o se estampará en tu cara la mueca del miedo al recibirte Belial por  el sufrimiento que infligiste a otros?
                Seguro habrá quienes te alberguen para darte según diste tú en vida, para recompensarte según trataste a tus semejantes.
                No te gusta meditar sobre el mal que haces, prefieres dejarlo a la indiferencia. Te desentiendes como si nunca la muerte fuera a llegar para ti.
 Adelántate al momento de tu muerte y fija tu memoria y tu mirada en las trampas que colocaste a tus hermanos para destruirlos, como te dejaste usar para perseguirlos o como lo hiciste por tu propia persona, como usabas tu inteligencia para maquinar sacrificar a otros,  como despojaste a unos y a otros del pan de cada día.
Mírate y proyéctate en uno u otro lugar, en el que sabes que llegarás por tu actuar y tu corazón de piedra o por tu corazón auténticamente cristiano. ¡No un disfraz!
Si te encabritas y tu posición en el mundo es más importante que obtener la misericordia y el perdón de Cristo, entonces sigue con tu soberbia, pero recuerda lo que dice Mateo 23:27 “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.” Y tu encuentro al otro lado no dudes te aterrará por toda la eternidad con un sufrimiento que jamás tu mente podrá imaginar.  
Detente a cavilar sobre lo que haces e hiciste y lo que prevés hacer. ¿Será agradable a los ojos de Dios? ¿Andas desquitándote los vacíos de tu alma y de tu corazón  con tus hermanos y semejantes y los ves como inferiores a ti y te crees con una grandeza que ellos no superarían?
Si te has evaluado y te tiembla el alma porque aun hay destellos de Dios en ti, entonces pídele “ un nuevo corazón,  para alabarlo, para servirlo. Un corazón limpio como el cristal, dulce como la miel, un corazón como el de Nuestro Señor.” Y Él te acogerá en su seno para darte la salvación.  Porque cumpliste su mandamiento. ¡Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo¡  Al prójimo ¿escuchaste? , al prójimo.
Por eso colócate los zapatos de tu hermano para que sientas lo que tu semejante cuando le haces daño o cuando lo tratas con amor cristiano. ¡No un disfraz!
 Recuerda, morirás y solo tú decides donde quieres llegar. A los atrios del cielo o al infierno.
Lo has leído , luego no te lamentes a la hora de tu muerte que no se te advirtió.

Abogado

lunes, 5 de diciembre de 2016

Mi novia quiere una Hummer

Crisanto Gregorio León
 Aspirar es natural, me escribe un lector, pero mi novia que es muy bella físicamente se está volviendo loca, ya no duerme, ni come, solo piensa en billetes verdes. Con abundancia, pero  los quiere súbitamente, al chasquido de los dedos.
Ella es una profesional, que no vislumbra expectativas decentes en su tierra, está decepcionada al no ver futuro promisorio. Ha dejado de creer en Dios, pronuncia incluso blasfemias y piensa mucho en el suicidio. Quiere alejarse de su casa materna, le hastía solo llegar a ella y ver paralizado el progreso, como congelado en una foto pretérita.
Ha pormenorizado el lector, su descontento con el estado de cosas y el destino de seguir acentuándose la crisis; al ir experimentando como gradual  y sistemáticamente la destrucción actual del país; la hiperinflación con estanflación, está desmantelado las familias, los amores, la paz espiritual y  salud mental.
Me expone el lector, que incluso su novia le ha llegado a decir «seguro a lo que me dejes me conseguiré un hombre rico con una hummer, que me lleve de viajes, me compre ropa de marca, me lleve a los mejores sitios y restaurantes y  derroche dinero en mí y por mí»
De estas aseveraciones son muchas las situaciones que se evidencian.  : La novia aun no ha tomado el camino del mal. Lo piensa, le coquetea, se le insinúa, lo llama y lo anhela, pero se contiene. El novio sabe que ella no lo quiere, lo que quiere es al dinero. Se lo ha dicho. Se lo exige. Es ambiciosa, pero aún hay semillas de Dios en ella. Ya nos dijo Víctor Hugo «la conciencia es la presencia de Dios en el hombre». Ella está aguantando estoicamente el vendaval que desmorona al país, y a su amor por él. Pero la barrera como un dique fisurado amenaza con desplomarse y llevar a la desesperación.
La etérea posibilidad de tener una casa moderadamente confortable, un auto nuevo, renovar el guardarropa con prendas nuevas y bonitas, divertirse con contemporáneos en lugares sanos y alegres; se le esta escapando como el agua entre los dedos.
Una visión devastadora, es constatar que la juventud está sintiendo crujir sus vidas y quieren salvarse a como de lugar. Y he allí el peligro, «salvarse a como de lugar», puede destruirles el cuerpo, el alma y llevarlos a un despeñadero moral y espiritual y en la que la búsqueda de mejores horizontes puede cegarles el destino y ser carne de cañón para trúhanes, traficantes de droga, trata de blancas, traficantes de órganos, proxenetas y no pare usted de contar la vorágine de vilezas a las que pueden ser sometidas las jóvenes y los muchachos ante la crispación que viven. ¡Dios los proteja!
Una visión alentadora, es que consigan gente buena, llena de principios morales y espirituales que les den auxilio y acogida en esta diáspora que sufre el país y a la que se suman cada día más. Y a llegar a otros horizontes, sean ayudados con beneplácito y sus veloces pero frágiles e inocentes mentes y cuerpos sean honrados y respetados para comenzar una vida llena de prosperidad en la decencia, sin olvidar que el cuerpo es tiemplo del espíritu Santo y que nada debe mutilar el sitio donde mora Dios.
No es pecado que tu novia quiera una Hummer, – podría sí, querer otro auto menos ostentoso, pero es otro asunto – , el pecado puede configurarse en la manera como quiera ella hacerse de una Hummer, los medios y los recursos y la forma como quiera obtener la Hummer es lo que pone en riesgo su alma, la pérdida de su reputación y hasta de su vida. Dios proteja a tu novia y te haga el milagro de rescatarla para Dios primeramente, para su familia y para ti.  Pero alégrate con que Dios la salve para ella misma.
Alégrate conque sea una mujer de bien, que no haya tenido que seducir a ningún hombre para hacerse de fortuna y en ello perder su alma inmortal.
Sobre elogio de la mujer virtuosa lee Proverbios 31:10-31. Que Dios tenga misericordia de esta tierra y de sus hijos.
 Profesor Universitario

lunes, 21 de noviembre de 2016

El salario emocional, mejor desempeño y la mínima asignación

El salario emocional,  mejor desempeño y la mínima asignación
Crisanto Gregorio León

Le preguntaba un empleado al  CFO  de la empresa.  ¿Por que razón habiendo obtenido yo la mejor evaluación de desempeño, recibo a cambio la menor asignación de trabajo y un minúsculo salario?
La respuesta del CFO, fue la siguiente: « lamentablemente esa es la forma como se interpretan los resultados de las evaluaciones solo para conocer si el empleado  está o no bien  con los clientes. Si esta mal y se evidencia la situación, entonces  se genera una baja de la asignación de trabajo y por ende del  salario.  Si está bien se mantiene trabajando con la empresa pero no por esa mejor evaluación se garantiza mejor trabajo  y mayor salario »   
¿Paradójico verdad? ¿Cómo conseguir entonces una cultura de rendimiento, cuando se premia con poco trabajo y menor salario a quienes superaron positivamente  las curvas de desempeño?
O sea y para ser gráfico, no importa si te partes la espalda dando lo mejor de ti como profesional o como persona; no por eso crecerás en la empresa ni te tomarán en consideración para permanecer con alegría en ella. Carecen de significado los resultados que arrojan estadísticamente las evaluaciones para asignar mejores o superiores puestos, cargos y salarios; y así se da al traste con lo que propicia the modern theories of human resources management. Pero si sales aplazado ¿o te quiebran o te premian? No sabes a que atenerte en la empresa. No responden las asignaciones laborales a las lecturas de los parámetros de eficiencia e indicadores de desempeño al arrojar resultados óptimos para el empleado.  
Contrariando toda teoría, principio y postulado sobre gerencia moderna y los mayores avances en el enganche y permanencia del talento humano  en lo que gravita indudablemente el salario emocional, el reconocimiento, la posibilidad de crecimiento en la empresa ; se propende al revés,  a desestimular  al empleado y desenfocar the principles of human resource management.
¿Qué se gratifica o premia entonces en la empresa por el mejor desempeño? Eso es un nudo gordiano, o un limbo gerencial donde se aprecian otras situaciones que tal vez el CEO junto al CCO, CMO, de la corporación podrían vislumbrar para evaluar el posicionamiento de la empresa en el mercado.
El mejor trato o en todo caso el trato justo al cliente interno, garantiza, estimula, multiplica y mantiene fieles a los clientes externos.  
Profesor de Gerencia de Recursos Humanos

El salario emocional, mejor desempeño y la mínima asignación

El salario emocional,  mejor desempeño y la mínima asignación
Crisanto Gregorio León

Le preguntaba un empleado al  CFO  de la empresa.  ¿Por que razón habiendo obtenido yo la mejor evaluación de desempeño, recibo a cambio la menor asignación de trabajo y un minúsculo salario?
La respuesta del CFO, fue la siguiente: « lamentablemente esa es la forma como se interpretan los resultados de las evaluaciones solo para conocer si el empleado  está o no bien  con los clientes. Si esta mal y se evidencia la situación, entonces  se genera una baja de la asignación de trabajo y por ende del  salario.  Si está bien se mantiene trabajando con la empresa pero no por esa mejor evaluación se garantiza mejor trabajo  y mayor salario »   
¿Paradójico verdad? ¿Cómo conseguir entonces una cultura de rendimiento, cuando se premia con poco trabajo y menor salario a quienes superaron positivamente  las curvas de desempeño?
O sea y para ser gráfico, no importa si te partes la espalda dando lo mejor de ti como profesional o como persona; no por eso crecerás en la empresa ni te tomarán en consideración para permanecer con alegría en ella. Carecen de significado los resultados que arrojan estadísticamente las evaluaciones para asignar mejores o superiores puestos, cargos y salarios; y así se da al traste con lo que propicia the modern theories of human resources management. Pero si sales aplazado ¿o te quiebran o te premian? No sabes a que atenerte en la empresa. No responden las asignaciones laborales a las lecturas de los parámetros de eficiencia e indicadores de desempeño al arrojar resultados óptimos para el empleado.  
Contrariando toda teoría, principio y postulado sobre gerencia moderna y los mayores avances en el enganche y permanencia del talento humano  en lo que gravita indudablemente el salario emocional, el reconocimiento, la posibilidad de crecimiento en la empresa ; se propende al revés,  a desestimular  al empleado y desenfocar the principles of human resource management.
¿Qué se gratifica o premia entonces en la empresa por el mejor desempeño? Eso es un nudo gordiano, o un limbo gerencial donde se aprecian otras situaciones que tal vez el CEO junto al CCO, CMO, de la corporación podrían vislumbrar para evaluar el posicionamiento de la empresa en el mercado.
El mejor trato o en todo caso el trato justo al cliente interno, garantiza, estimula, multiplica y mantiene fieles a los clientes externos.  
Profesor de Gerencia de Recursos Humanos

sábado, 12 de noviembre de 2016

Con aroma de romero

No he sabido del primero y no tengo información que en toda la historia de la humanidad  haya ocurrido un caso donde a alguien se le inhume ni con sus títulos nobiliarios, ni con sus títulos académicos. 
“Si pensáramos durante todo el tiempo que permaneceremos muertos, seríamos mejores personas el poco tiempo que permaneceremos vivos”. Traigo a colación este pensamiento de mi autoría en ocasión a los despropósitos de quienes haciendo alarde de su posición circunstancial en cualquier esfera del ámbito social o académico, se enseñorean de tal manera que parecieran sin hechura de imperfección.  
Evoco al “Poberello de Asís”, Francisco de Asís, quien de joven renunció a sus títulos nobiliarios y a la herencia paterna para vivir en extrema pobreza y sacrificio en adoración a Dios y en provecho de sus hermanos.  No es que con este ejemplo quiera motivarlos a la santidad que sería el mejor camino para la salvación, solo hago referencia a Francisco como quien sin alarde de su acervo hereditario, de riqueza y de alcurnia, adoptó una vida humilde de comprensión y de amor hacia su prójimo. 
Quienes hayan tenido, tienen o tendrán la posibilidad de lograr en la vida, alguna posición que les coloque eventualmente en mejores condiciones que otro u otra, sea cual fuere el nivel o el aspecto sobre el que maneje alguna potestad, cabe evaluarse la conducta al tiempo de ejercer esas atribuciones, pues es allí el instante de demostrar que luchan por obtener una sensibilidad más evolucionada, una visión más cónsona con el poco tiempo que han de permanecer vivos sobre el planeta. Momento de evaluar el proceder propio con nuestros hermanos, sin ínfulas, ni soberbia, ni postín.
Ciertamente el hombre y la mujer con una visión de futuro enrumban su destino para la consecución de metas que le permitan elevar su nivel y su calidad de vida. Pero una vez logrado, no debemos ser, ni soberbios, ni inflarnos como pavo reales, ni exhibir vanidosamente con jactancia y prepotencia en nuestro “momento de poder”  el monstruo de la pedantería.
En la vida, nos encontramos con gente que no logra vislumbrar su propia personalidad y se sienten justificados con hacer lo que hacen porque su “nivel”  se los exige y en ello se convierten en “hediondos o hediondas”. A quienes solo se les acercan personas por razón de educación o porque no hay otro remedio, pero que no tiene ascendencia afable ni en el corazón ni la mente de quienes deben por obligación aproximárseles. 
La relación endogámica que finalmente lleva a la degeneración biológica y que a manera de ejemplo coloco para ser más gráfico; que es igual a la llevada consigo misma por la persona que no logra entender que en la vida estamos de paso y que es preferible que nos sigan las bendiciones de la gente en vez de los anatemas; culmina igualmente en una degeneración donde mira a todos por encima del hombro, de soslayo, en vez de aprovechar su existencia para aproximarse al alma humana. 
Con aroma de Romero cada Francisco, que sin llamarse imperiosamente como el Poberello de Asís pero que igual desarrolla una vida de hermandad y de trabajo, sin jactancia ni prepotencia es el ejemplo más franco de humildad. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Nadie te pidió que lo hicieras

Con certeza usted ha escuchado alguna vez esta expresión, “nadie te pidió que lo hicieras”, o alguien se la ha empuñado en su rostro como un argumento para desconocer su bondad o su buena acción.
Esa satisfacción espiritual que se siente en hacerle bien a alguien, pretende ser nublada con un verbo vejatorio e ingrato.
Y es que la persona desagradecida carece en su mente y en su corazón de los ingredientes necesarios para dimensionar la grandeza del espíritu de quien realiza gestos de amor y de entrega hacia ella. El desagradecido tiene un corazón sin memoria.
Para la soberbia del desagradecido, lo que haga el otro o la otra en su bien no tiene ningún valor y para nada cuenta; si no quiere reconocer que alguien le ha hecho favores o continuamente se ha amparado en los gestos y actos de amor de un benefactor.
No está bien desdeñar de las personas de quienes recibimos el bien, pues toda esa bondad que nos entregan y nos prodigan; con toda la energía divina que ellas comportan, podrían agitarse peligrosamente en nuestra contra como castigo por la maldad de un corazón desagradecido.
Si bien la manifestación del amor cristiano, ha de hacerse sin pedir nada a cambio; tampoco es justo que quien hace el bien, reciba de vuelta un acto de crueldad. Por eso ante el olvidadizo corazón del desagradecido bien vale la pena presentarle la lista de lo que ha recibido, de lo que ha aprovechado y de lo que se ha servido; y que acomodaticiamente quiere desconocer; para por lo menos estremecerle su alma, a ver si se salva; pues de desagradecidos está lleno el infierno.
De igual modo, cuando se hace el bien, o se conceden favores; estos deben caracterizarse por la buena deposición del ánimo en la entrega y en la acción, para que su manifestación esté invadida de buenas energías; pues no se agradece lo que se hace de mala gana o con el corazón lleno de hiel. Eso no merece agradecimiento, porque no se hace con amor sino con odio.
También “es muy común recordar que alguien nos debe agradecimiento, pero es más común no pensar en quienes le debemos nuestra propia gratitud”, Johann Wolfgang Goethe.
Ciertamente los favores no se hacen para que se agradezcan, sino por la convicción y la bondad del corazón, pues el favor pierde su esencia cuando el interés malsano lo impulsa. Pero tampoco hay que ser mal agradecido y devolver mal por bien. Muchas veces la gente recibe el favor de alguien y le devuelven desagradecimiento y hasta traición.
Un pensamiento de Martín Luther King recoge parte de este comportamiento humano: “Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada, más rápido que un favor”.
Profesor universitario